La importancia del dinero

Hace tiempo que vengo dándole vueltas a una idea, esta idea es la importancia del dinero en nuestras vidas. Más que del dinero de uno mismo (que también) hablo del dinero de nuestro entorno más cercano, la familia.
Últimamente estoy leyendo bastante, tanto libros en papel como muchos blogs/webs generalmente de ámbito personal.

Tras las leer webs de una docena de personas aproximadamente, me he dado cuenta de las diferentes historias de cada uno, a menudo marcadas por el capital, si bien no se suele mencionar casi nunca se deja intuir por el contexto. Está claro que existen muchas otras variables como la actitud de cada uno, el trabajo diario, lo emprendedor que seas, aptitudes para el estudio, idiomas, etc pero todo eso en la mayoría de las ocasiones no se puede potenciar sin un capital detrás que te respalde, bien sea formándote (una carrera) o proporcinándote las herramientas necesarias a tal efecto (un portátil, clases de idiomas, un determinado viaje, tiempo libre para invertirlo en X…).

Ojo, que quede bien claro, con esto no quiero criticar ni elogiar a nadie, estoy generalizando un poco en los puntos comunes que he ido viendo. Está claro que cada uno debe jugar en base a la cartas que le hayan tocado.

Sin entrar a mucho detalle, en mi caso por ejemplo, no tuve mi primer ordenador hasta que cumplí los 18 años. Es gracioso pensarlo dado que ahora soy informático. No he podido ser de esas personas que dicen ‘yo con 10 años programaba batch en DOS’ o ‘yo jugaba con casettes que tardaban en cargar 10 minutos…’ Joder que soy de pueblo, casi no teníamos ni internet en las casas hasta 2005 :) Digamos que mis aptitudes para la informática las descubrí de una forma bastante tardía, no en vano hice el bachiller de ciencias sociales en lugar del tecnológico.

También es cierto que debido a mi relativa facilidad para los estudios nunca me he esforzado lo más mínimo, por lo que mi nota media o de la PAU no es tan buena como para permitirme acceder a según qué cosas. No pude hacer bellas artes (carrera que siempre quise hacer) o ingeniería informática debido a su coste, por lo que tras una serie de casualidades únicamente pude optar a una FP superior, que mira por donde fue programación. Es cierto que fui un año a la universidad gracias a una beca, pero volviendo a mi nota media, no era la carrera que deseaba y cuando se terminó dicha beca… byebye.

Más tarde, en 2011, es cuando tomé la decisión de venir a Barcelona con sólo 900 € y el resto ya es historia…

Ahora que tengo el capital que no tuve hace 10 años podría invertirlo en lo anteriormente citado, una carrera o ir al extranjero a aprender idiomas, todo opciones más que válidas y bastante inteligentes, lo que se dice una inversión de futuro vamos… pero prefiero hacer otra cosa: invertirlo en un sueño. Tengo 27 años, soy lo suficientemente joven como para recuperarme de una caída laboral y monetaria, pero no tanto como para volver a la vida de estudiante, becas, erasmus, ‘perder’ 4-5 años. Si me lo juego todo a una única carta el tiempo dirá lo que me he equivocado: si mucho, poco o nada.

Algún día espero poder decir eso tan de abuelo de ‘yo me hice a mí mismo!’

Por cierto, no viene a cuento de la entrada pero estoy contento, esta semana por primera vez he podido hacer ejercicio con las mancuernas de 20 kg. Será una pena cuando deje el gimnasio.

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