Santi en Japón | Días 1 y 2 #Akihabara y más

Santi en Japón | Días 1 y 2 #Akihabara

Vamos allé, que diría Cloud.

Suena el despertador, son las 3:30 am de la madrugada del 08/04/2015. Tras una larga noche sin apenas dormir llega el día que durante tanto tiempo he estado esperando, nos vamos a Japón!!
Toca levantarse, desayunar, vestirse… y dejarlo todo preparado para irse 16 días (a la vuelta me enteraré de que me dejo la luz de la habitación encendida… pero esa es otra historia xD).

Salimos de casa con las maletas y ponemos rumbo al Prat, el avión sale temprano pero aún falta bastante así que hago el segundo desayuno (como buen hobbit), un café y un croissant. Llega la hora de nuestro vuelo con Lufthansa, un poco temerosos porque hace unos días tuvo lugar el incidente del piloto de GermanWings (bajo coste de Lufthansa) pero bueno…
El vuelo sin problemas, incluso nos dan una napolitana de chocolate y un zumo antes de llegar a Frankfurt, nuestra escala. Tenemos una escala breve, de apenas 2 horas pero entre que bajas, te ubicas, miras a dónde debes ir y llegas… te das cuenta de que ya sólo quedan 40 minutos para coger el próximo avión!! Realmente me asusté lo rápido que pasó el tiempo, con una escala inferior corres el riesgo de perder el siguiente vuelo.

Fue gracioso porque al volar con ANA (all nipon airways) la chica de la puerta ya era japonesa! Allí estábamos esperando para embarcar sin poder evitar sacar una gran sonrisa al ver a la azafata japonesa. Por fin llega nuestro turno de embarcar, vaya pedazo de avión. Llamadme aldeano, pero nunca había visto un Airbus de estos, acostumbrado a los vuelos por Europa me sorprendió ver un avión tan grande.

Entramos por la zona de 1ª clase (eso, restregádnoslo por la cara…) y llegamos a turista. Empiezo a ver a las azafatas japonesas con su uniforme simulando yukatas, qué gracia!! Al poco rato pasan un video con las indicaciones en caso de emergencia y despegamos.
Para mi sorpresa el avión iba prácticamente vacío, había una ocupación aproximada de 1/6 parte de los asientos disponibles. Había tanto sitio libre que cuando bajaron las luces todos nos pusimos ocupando las hileras de 3 asientos echados para intentar dormir un poco, ¡increíble!

A las 2 horas aproximadamente de despegar pasan preguntando por la ‘cena’ (eran las 2 de la tarde pero ellos ya hacían el cambio horario) había menú occidental o japonés. Ya que estaba yo pedí Japonés, que constaba de:

Soba

Arroz con curry

Una ensalada que no pude identificar

Y fruta

A cada poco pasaban por si querías algún snack o algo de beber, yo bebí unas cuantas cervezas (Sapporo, Kirin,..) y galletitas.
Luego ya bajaron las luces para ‘dormir’, yo lo intenté pero sólo conseguí dormir ½ o 1h. El resto del tiempo me entretuve con la tablet que había para cada asiento, donde tenías pelis, músicas, series, juegos,… El detalle de la Tablet me pilló desprevenido porque como ya comenté nunca había realizado un viaje intercontinental y flipé un rato.

Durante la ‘noche’ (recordemos que eran 12h de vuelo!) ocurrió la primera anécdota del viaje. Me levanté para ir a la parte trasera del avión porque en el WC vi una notita que ponía que atrás tenían refrescos y comida. Fui a pedir un zumo y unas galletitas. Las azafatas me dieron lo que pedí y varias cosas más, como una máscara de dormir, unos tapones para los oídos, un snack que me comentaron era bastante popular en Japón y una pajarita de origami! Que estaba haciendo una de las azafatas. Había leído que son muy de agradecer los buenos gestos con un detalle, por lo que aunque yo no tenía nada a mano para agradecérselo cogí uno de los recuadros de papel y le escribí una nota con mi inglés de pacotilla:
Lo gracioso fue al dárselo y hacerle una reverencia, la chica empezó a buscar algo en un cajón y comenzó a darme cartas de póker, un avión hinchable y varias cosas más de la compañía, estaba flipando!! Le decía que no era necesario pero ella insistió y finalmente me lo quedé.

A eso de las 4 am (hora japonesa) pasaban preguntando por el desayuno, de nuevo occidental o japonés, volví a pedir el japonés:

Arroz con pollo

Pan

Mermelada

Y fruta de nuevo

Y con esto ya llegamos a Tokyo, desde el avión podía verse la inmensidad de la ciudad, kilómetros y kilómetros hasta donde te alcanza la vista de edificios. Bajamos en Haneda y toca hacer la primera de muchas colas xD la de inmigración. Me sentí un poco ‘raro’, por algún motivo en España la palabra inmigrante parece conllevar algún tipo de connotación negativa, y verme en una cola con carteles a tal efecto me resultó un poco extraño. Tras pasar el trámite con el robótico Japonés enmascarillado me di de bruces con otra situación atípica para mí, las maletas ya estaban listas y no en la cinta, sino bajadas y agrupadas en la sala, y nadie las vigilaba! Fue un poco… what??

Aproveché el aeropuerto para tener mi primer contacto con el que de aquí a unos años será el Skynet que terminará con la humanidad, el WC japonés.
Dejando a un lado que no entendía ni papa de los botones y me daba miedo que el chorro me diera en la cara, la experiencia fue plenamente satisfactoria (jajajaja), asiento calentito, sensores para tirar de la cisterna y el NOVAMÁS del confort, el chorrito mágico que te limpia el culo, un 10 para los japos, se las saben todas.


Cogimos el tren para ir a Shinagawa St y ahí hacer transbordo en la Yamanote a Shinjuku, que es donde teníamos el hotel en Tokyo. El problema llega cuando ves que no te enteras absolutamente de nada, ni de cuantas paradas te quedan ni por cual vas y a tu alrededor ves un montón de señores bajitos mirando sus teléfonos. Bien, nos bajamos donde cuadró y preguntamos a un trabajador del tren comenzando mi frase con un ‘Sumimasen’ (bendita palabra), lástima que el amable señor sabía -10 de inglés, y por mucho que yo le enseñaba el mapa él no entendía romanji (¡guay!), total que a base de decir ‘Shinagagua y shinagaba’ como un tonto, me acabó entendiendo y señalándome uno de los trenes.

Conseguimos llegar a Shinjuku St y de PURA POTRA DIVINA salir por donde tocaba, la salida sur. A partir de ahí comenzó la odisea de encontrar el hotel porque nos desorientamos un 200%, solo faltaba tirarnos el suelo y empezar a rodar. Preguntamos a unos señores uniformados que empezaron a discutir entre ellos y no sabían guiarnos, tras dar unas vueltas entramos a lo que parecía una tienda pero que resultaron ser unas oficinas… y tras mirar por internet y llamar por teléfono un chico cogió su móvil, puso el maps y nos acompañó hasta el hotel (F-L-I-P-A), no sólo hasta el hotel, sino que entró a recepción y se puso a hablar con el recepcionista, sólo le faltó pedirme la reserva y tramitármela el mismo. Le dimos las gracias con toda la efusividad que pudimos y volvió a lo suyo.

Hasta las 15:00 no podíamos realizar el check-in, un poco p*tada teniendo en cuenta que eran sobre las 9:30 y estábamos realmente muertos del viaje… pero dejamos el equipaje en recepción, recogí mi SIM de b-mobile para no volver a perderme en Japón y decidimos poner rumbo hacia Akihabara con la intención de ver algo realmente emocionante que pudieran mantenernos despiertos.
Nueva odisea del viaje, primer encuentro para sacar un billete de metro sin nadie que te ayude (en el aeropuerto había una chica de la compañía de trenes que te lo daba directamente), ya había leído un poco el tema de pagar en base a dónde ibas, pero primero tenías que encontrar donde estabas en la maraña de paradas y líneas de la red de metro y luego encontrar tu destino. Al final metí un billete de 1.000 Y para cubrirme en salud xD, y fuimos a Ikebukuro, que quedaba de camino a Akihabara con la Yamanote.
Según me había parecido leer era un barrio que había crecido bastante en tema de manga en los últimos tiempos, aunque más para chicas. Como no tenía un mapa de la zona simplemente nos pusimos a callejear, vimos el primer karaoke, el primer pachinko, la primera tienda de 100Y (donde se compraron los primeros recuerdos, palillos y Pocky! xD)


Yo estaba muerto de frío, supongo que las horas de viaje y el dormir poco me había dejado algo destemplado, por lo que entramos a unos grandes almacenes para comprar un gorro. No vi nada en especial pero arriba del todo, en el último piso hice uno de mis primeros descubrimientos de Tokyo, una tiendecita llena de chorradas con una sección americana incluso donde di rienda suelta a mi frikismo, una taza de gatitos, las galletas de Shin-Chan o un gashapon de gato-sushi dan fe de ello. En la misma tienda me compre el gorro de Carhartt que me acompañaría el resto de días Tokyotas.
No terminábamos de encontrar lo que buscábamos por lo que pusimos rumbo a Akihabara a eso de las 11:30.

Sales de la estación y… BAAMMMMMM ost*a en la cara que te mete Japón, edificios multicolor con escaleras en la fachada hacen que te explote el cerebro como nunca has pensado y se te dibuja la mayor de las sonrisas en la cara.
Me quedo quieto mirando a mi alrededor, escuchando música ‘friki’ a mis oídos (de animes o videojuegos supongo), viendo edificios irreales ante mí y rodeado de japoneses, muchos japoneses… de pronto soy consciente, ¡estoy en Japón!


Me dedico a hacer fotos a todo durante un rato y voy entrando a edificios que no tengo ni idea de lo que contienen. Uno parece una tienda de electrónica de 4 o 5 pisos, otro tiene diferentes tiendas según la planta, de figuras, de cartas coleccionables, de cosplays… Como buen gaijin ingenuo que soy pienso: bueno, estoy en Japón, vamos a buscar merchan de todo lo que siempre me ha gustado. Porque claro piensas que lo habrá por todas partes y NO. Después de un par de horas buscando cosas de FF 6, Furi Kuri, Digimon o cualquier cosa de Katsura te das cuenta de que te has quedado desfasado, de que en Japón salen como 1000 mangas nuevos cada mes y de que tú buscas algo de hace 15 años.

La mayoría del merchan no lo reconocía, encontraba cosas sueltas de Final Fantasy pero bastante ‘normalitas’, y el 80% de todo es One Piece (aghhh) y NO me gusta One Piece, maldita sea.
Total que nos ponemos a callejear, compro algo en la tienda de Kotobukiya (esta tienda SÍ que mola…) y llego a mi #top1 de Akihabara, Super Potato. Muchos diréis que es lo típico bla bla bla, pero recordemos que es mi primer viaje a Japón, mi primer día en Japón y mi primer día en Akihabara sin tener mucha idea de qué me encontraré. En ese momento soy como un niño a tope de azúcar que se mete una raya de coca. Resumiendo, me gasté 25.000 Y en un plis xDDD


Subo a la primera planta y veo estanterías completas de NES, SNES, libros, wonderswan y todo lo que puedas imaginar. Comienzo a mirar libros, veo uno del FF 6 (lo cojo), veo otro del FF X-2 (lo cojo), otro del FF XII (no me gusta, pero lo cojo), uno del Star Ocean 3 (vaya si lo cojo!!), de pronto me doy cuenta de que los libros pesan y los kg de la maleta son limitados por lo que me voy de la sección de libros y empiezo a coger cartuchos de SNES, FF IV, FF V, FF VI… al mismo tiempo voy pensando ¿para qué? Si no los puedo jugar, ya no es que no tenga una SNES japo es que no tengo ni SNES xDD pero me da igual, son las ediciones originales de mis juegos favoritos y me los voy a comprar sí o sí! También veo el FF II de wonderswan, lo cojo, veo una consola wonderswan que caaaaaasi compro, pero me pareció demasiado barata y pensé en que tendría algún problema. Paso por delante de una vitrina y veo una game boy micro ed. Coleccionista serigrafiada del FFIV junto con el juego FFIV, la compro sin pensármelo. Veo unas cartas ed. Limitada de Mario Bros, las compro xDD veo una virtual boy! La pruebo solamente… jaja. Me freno cuando de los 30.000 Y que llevaba para el primer día me quedan 4.000.

Sigo con ganas de más y busco la tienda de Mandarake, pero por algún motivo soy incapaz de encontrarla… entramos a un par de tiendas de cosplays, a un par más que parece de cosplays… pero son de porno xD. Me compro el monster hunter 2 para PSP por 60Y (jaja… madre mía).


Y paseando nos paran 2 japoneses con una cámara, nos preguntan mediante carteles si nos pueden grabar para Japan TV (¿?¿?) ni tan siquiera sé si existe ese canal, pero bueno. Tenemos que hacer que caminamos por la calle y pararnos ante una joyería de ese calle haciendo ver que miramos el escaparate y comentamos… total que lo hacemos, hemos ido a Japón a pasarlo bien, ¿no? Pues habrá que hacer el paripé. Nos dan las gracias y demás y proseguimos el camino.

Son sobre las 16 y no hemos comido nada, vemos un par de Maids pero por algún motivo cuando pasamos esconden la mano del folleto, yo empiezo a encontrarme realmente mal (el viaje me hace mella) por lo que muy a nuestro pesar damos ese día por finalizado y vamos dirección al hotel para descansar, deshacer el equipaje y darnos un buen baño.

2 thoughts on “Santi en Japón | Días 1 y 2 #Akihabara y más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *