Un mes viviendo en Japón

Un mes viviendo en Japón

Hace poco escribí la entrada de tres semanas aprendiendo japonés, bien, hoy hace un mes que estoy viviendo por estos lares. De España me fuí el 10 pero llegué aquí el 11 por lo que…

Es un post de divagaciones, experiencias y situaciones subjetivas, por lo que no se puede generalizar. Muchas cosas han cambiado desde el día en que llegué. Muchas nuevas experiencias he vivido. Cosas buenas, cosas malas, desengaños, aprendizajes… hay un poco de todo. Es de esas cosas que perduran en la memoria y desde luego el día que vuelva no volveré siendo la misma persona que aquel 11 de enero de 2016.

Cuando vives aquí te das cuenta de la gran barrera que es el idioma, llega un momento que no quieres ser sólo un turista sino vivir de otra forma lo que es Japón, y en ese momento te das cuenta que chapurrear inglés, soltar 2 palabras en japonés y la mímica ya no es suficiente. En ese instante entras en una dinámica donde te sientes más extraño que nunca y comienzan a sucederse situaciones cada vez más extrañas. Desde abordajes rarunos en el metro hasta videoconferencias con una intérprete en un centro comercial, pasando por malentendidos por equivocarte al usar el contador necesario (¿por qué los japoneses tienen distintos contadores según lo que se cuente? en serio, es de locos…).

Los comienzos fueron duros, mucho, aunque a día de hoy ya estoy disfrutando todo este mundillo. Hay cosas que me perderé, pero disfruto de probar nuevos restaurantes, nuevos karaokes, intentar hablar con alguien en japonés y darme cuenta que aún no se un pijo, visitar nuevos rincones y pueblos. Descubrir tiendas super raras, conocer a gente aún más rara (xD), acabar en antros donde nunca me hubiera imaginado de una forma inverosímil. Ir corriendo por el cruce de Shibuya gritando ‘sumimasen’ mientras 200 personas te miran y se quieren hacer fotos contigo. Ir por Kabukicho diciendo ‘tomodachi desu ka?’ a los yakuzas (o los que aparenten serlo). Acabar con un turco y un italiano bailando techno 5 horas en un club. Encontrarte a la misma persona 3 veces en el mismo día en distintas partes de la ciudad más grande del mundo y terminar tomando un café. Ver a unos pirados con los karts del Mario Kart (y sus disfraces) por medio de Roppongi, conocer a gente afín aunque no te entiendas con ella, descubrir nuevos locales en la calle por la que pasas a diario… la verdad es que hay un millón de cosas increíbles, cualquier cosa te puede suceder en Tokyo. Es como vivir en otro mundo. Todo es posible.

Por supuesto, no digo que no existan cosas malas, haberlas hay y algunas mucho, que no me gustan lo más mínimo, pero eso prefiero dejarlo para otra entrada. Es más, mi visión actual yo diría que es fifty fifty para que os hagáis una idea.

La única pena es no poder invertir más dinero en visitar distintas partes, hay rincones maravillosos, no sabes lo que puede haber al girar la esquina, y eso es algo que no se ve por mucho que vengas de vacaciones… pero bueno.

Eso sí, Tokyo es caro, muy caro. Cuando vienes de vacaciones se percibe como ‘barato’ pero realmente es todo lo contrario una vez que vives aquí, y es super consumista. Para los aficionados a los videojuegos como yo es la peor pesadilla… el dinero de va a espuertas y hay que vigilar mucho, MUCHO. Estamos hablando de que gastarse cantidades indecentes de dinero en poco tiempo es muy fácil. Os lo digo porque lo he vivido… jaja.

En fin, el resumen sería: cosas buenas, cosas malas, un millón de experiencias, mucho dinero que se va y un comienzo duro pero un disfrute increscendo constante.

Solo tenemos una vida y hay que intentar disfrutarla (dentro de unos límites normales, ¡claro!).

El único consejo que os puede dar un lammer como yo que no sabe nada de la vida es: perseguid vuestros sueños. Mandad a tomar por culo lo que haga falta y perseguidlos.

4 thoughts on “Un mes viviendo en Japón

  • Ja ja, una entrada muy divertida!! Los de las palabras para contar.. uff, sí, un infierno! Ya has hecho más cosas en Tokio que yo que habrá estado algo más de tiempo. Sí, soy un soso. Yo iba a currar a la uni, de allí al super a comprar la cena y a casa 😀

    Aprovecha que ya queda menos!!

    • No sabía que habías estado aquí trabajando un tiempo :O
      Tendrías que hacer una entrada contando esa experiencia :)

      • Ja ja, no creo que valiera la pena. Pasé un mes en Waseda en el 2001. Vivía en un apartamento a 10′ de la universidad. Cada mañana me levantaba, desayunaba y me iba a currar. Volvía a las 8PM, compraba la cena en un kombini de camino, cenaba y a dormir. Y así siempre… Mal. Ahora me lo hubiera tomado de otra manera :))

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